2019.MERIDA ¿Qué hubieras hecho tú en el lugar el Rey Salomón? ¿A cuál de las dos madres entregar la custodia del cuerpo del bebé en disputa? ¿A la más joven?, ¿A la de mejor reputación?, ¿A la que llora más?, ¿A la más bella?, ¿A la más experimentada? ¿Por qué no dárselo mejor a esa que está dispuesta a pagar el precio más alto, a sacrificar su propio deseo con tal de protegerlo? Eso fue lo que hizo Salomón. El no sabía que madre qué parió al bebé. Pero sí supo cuál de las dos estaba dispuesta a sacrificar su gran deseo y quizá su soberbia por salvarle la vida. Salomón creó una situación/circunstancia que reveló cuál de las dos madres estaba dispuesta a sacrificar más por ese bebé; es lo mismo que en el largo plazo hacen los mercados abiertos (capitalismo no cleptocrático) con los bienes y las propiedades. Los mercados no se las entregan al más fuerte, al más necesitado, ni necesariamente al más ambicioso, se las entrega a quien las valora más. A ese que está dispuesto a sacrificar más por el por privilegio de cuidarlas y hacerlas productivas, a quien quiera pagar el mayor precio (costo de oportunidad). Salomón no fue perfecto, los mercados capitalistas tampoco lo són, pero si yo hubiera sido ese niño, me enrojecería las palmas aplaudiendo esa decisión. Guste o no, al final, los hijos y las propiedades bien cuidadas siempre terminan en manos de otros, son un bien para la sociedad. Nadie sabe para quién trabaja, bien lo saben las madres. *(Es relevante recordar los millones que murieron de hambre en China y en la Unión Soviética cuando le quitaron las tierras a los agricultores más productivos para aplicar políticas redistributivas.)